
POR: CIRSTIAN SORIANO


Testimonió la “transformación sin retorno” de un Ministerio Público que se centra en las personas y que actúa como arquitecto de la paz social y garante del Estado de derecho.

“La administración de justicia no puede ser un ejercicio estático de aplicación de códigos; es el pulso vital de una democracia. Como servidores públicos que somos, con una visión innegociable de honestidad, entendemos que el Estado no se administra: el Estado se reforma, se transforma y se innova”, dijo Reynoso.
Resaltó la revolución institucional que vive el Ministerio Público con nuevas acciones para la persecución de la criminalidad.
La protección a las víctimas, la cooperación jurídica internacional, el fortalecimiento de la carrera de los fiscales, los aportes al desarrollo institucional del país en materia de reformas legislativas y la implementación de tecnología para garantizar un mejor servicio a la ciudadanía.



















